El Ayuntamiento iniciará la restauración de los elementos patrimoniales de la senda regia antes del 1 de julio, a través de un taller de empleo
Cabrales ofertará muy pronto un regio paseo: el antiguo Camín Real. Desde el pueblo de Arangas, en el límite con Peñamellera Alta, hasta el de Ortigueru, en la llende con Onís, discurre una senda casi olvidada que en algo más de dieciséis kilómetros es capaz de engarzar lo más distinguido del acervo patrimonial cabraliego. Los dirigentes municipales llevaban tiempo escudriñando el mejor recurso para recuperar el Camín Real o Camino Real de Cabrales como alternativa a las rutas de alta montaña que ya brinda el concejo. Ahora el Gobierno de Principado ha mostrado su apoyo a la iniciativa local acordando la concesión de un taller de empleo promovido por el Ayuntamiento de Cabrales, que deberá comenzar antes del 1 de julio, y cuyo desarrollo quedará íntegramente vinculado a la restauración y potenciación de elementos patrimoniales arquitectónicos y paisajísticos.
El coste del taller de empleo asciende a 495.265 euros, deberá arrancar antes del 1 de julio, está dirigido a personas desempleadas mayores de 25 años y tendrá un año de duración. Durante ese período de tiempo se combinará la formación teórica con la práctica, de acuerdo con tres módulos: restauración ambiental, restauración etnográfica y formación de guías intérpretes del paisaje.
El taller de empleo de Cabrales queda vinculado, pues, no sólo a la recuperación física de la ruta, sino también a la historia y cultura que encierra y a lo que promete como filón turístico; y, por supuesto, también, a la oportunidad de favorecer la incorporación al mercado laboral de las 20 personas que optan a formarse profesionalmente en este taller, señalaron ayer desde la Alcaldía de Cabrales. Además, empleará a cuatro personas más: el director del taller, dos monitores y un auxiliar administrativo.
La intención de las autoridades municipales es señalizar y divulgar con material explicativo cada uno de los elementos patrimoniales más importantes en los pueblos por donde discurre el Camín Real. En su ala este el pueblo de Arangas mostrará su historia minera y desvelará la leyenda que envuelve a la fuente de las Infantas. En el otro extremo la historia del pueblo de Ortigueru también está marcada por la actividad minera. Las antiguas minas de Alda son, hoy en día, uno de los restos de la arqueología minera asturiana mejor conservados, y también de los más importantes. Ambos vestigios los podrá conocer quien pasee por el Camín Real de Cabrales, que discurre por el norte del concejo.
También tendrá ocasión de toparse con elementos de mayor o menor envergadura física o histórica, pero todos, al fin y al cabo, muestras del patrimonio local. Puentes, lavaderos, molinos o humilladeros serán recuperados. También otras joyas arquitectónicas, como la iglesia de Santa Eulalia o Santa Olaya de Puertas, cuyas ruinas se quieren preservar de la desaparición, para conservar, así, uno de los templos medievales más representativos del concejo, que fue destruido durante la guerra civil española. Hay otras joyas de la arquitectura religiosa que ya han sido salvadas del deterioro, como la iglesia de Santa María de Llas, en Arenas.
Fuente: www.lne.es